Historia

El orgullo de pertenecer

El Instituto de Biología y Medicina Experimental fue fundado el 14 de marzo de 1944 por el doctor Bernardo A. Houssay, siendo cofundadores los doctores Eduardo Braun Menéndez, Oscar Orías, Juan T. Lewis y Virgilio G. Foglia. La primera sede del Instituto se ubicó en la calle Costa Rica 4185, en el barrio de Palermo.
El profesor Houssay concibió crear un Instituto de investigaciones sin fines de lucro, dedicado al estudio de problemas básicos en medicina y biología.

Sostenía el Dr. Bernardo Alberto Houssay:
"Este Instituto es una de las iniciativas más importantes realizadas en nuestro país, para establecer un centro de investigaciones científicas desinteresadas, de carácter privado e independiente de los recursos y la dirección del gobierno o de sus dependencias (...) Estamos convencidos que este Instituto debe tener vida permanente, para lo cual deberán hallarse recursos y asignarle un personal competente y consagrado"
El Instituto fue la primera organización dedicada a la investigación científica en la Argentina, el mismo fue estructurado siguiendo las líneas del Rockefeller Institute for Medical Research (actualmente Universidad Rockefeller de Nueva York, EE.UU.) y del Instituto Pasteur de París.
Con posterioridad, varios discípulos de Houssay dejaron el Instituto y se establecieron en universidades argentinas y latinoamericanas, creando laboratorios de investigación que siguieron el modelo del Instituto de Houssay.

En octubre de 1947, el Instituto Carolingio Médico Quirúrgico de Estocolmo comunicó que le otorgaba el Premio Nobel de Fisiología y Medicina a Bernardo Alberto Houssay, por haber descubierto que la anterohipófisis regulaba no sólo el crecimiento sino también el metabolismo de los hidratos de carbono. Este premio fue compartido con los esposos Carl Ferdinand Cori (1896-1984) y Gerty Theresa Radnitz (1896-1957), por sus descubrimientos acerca del metabolismo de la glucosa.

En 1949, el Instituto fue convertido en fundación y como tal reconocido por el Registro Nacional de Entidades de Bien Público.

Al fallecer Eduardo Braun Menéndez (16 de enero de 1959), quien fuera figura fundamental en la vida de la Institución, su lugar en el colegiado directivo fue ocupado por el Dr. Luis F. Leloir quien luego obtuviera el Premio Nobel de Química (1970).

El mismo año el Instituto fue asociado a la Universidad de Buenos Aires y fue trasladado al edificio de la calle Vuelta de Obligado 2490, pues la necesidad de mayor espacio se había hecho imperiosa para aumentar la enseñanza y la investigación. En la nueva sede las posibilidades de trabajo aumentaron con un gran número de investigadores, modernos equipos y mayores ingresos.

Con el fallecimiento del Dr. Bernardo Alberto Houssay, el 21 de septiembre de 1971, la dirección quedó a cargo del Dr. Virgilio G. Foglia, como presidente de la Comisión Administradora que integrara junto con el Dr. Luis F. Leloir y la Dra. Julia V. Uranga.

En 1977, por expediente 28.349/73, el Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires (UBA) resuelve que el IBYME pase a depender de la Facultad de Medicina.

En febrero de 1983 se inaugura el edificio anexo con nuevos laboratorios sobre la calle Vuelta de Obligado 2490.
Dos años después, el 27 de enero de 1985, la gran inundación del barrio de Belgrano afectó todo el subsuelo del edificio, provocando cuantiosas pérdidas en el Bioterio, el cuarto de radioactivos, varios laboratorios y equipamiento quedaron bajo el agua.

El fallecimiento del Dr. Luis F. Leloir, en diciembre de 1987, junto con el crecimiento del Instituto, mostraron la necesidad de aumentar el número de miembros de la Comisión Administradora, y de reformar el Estatuto. Desde entonces, colaboraron con la administración del Instituto juntamente con el Dr. Virgilio G. Foglia y la Dra. Uranga, los doctores Alberto Baldi,Jorge Blaquier, Ricardo Calandra, Eduardo Charreau, Alejandro De Nicola, Enrique Segura, Alicia Roldán, Enrique del Castillo, Carlos Libertun, y Marta Tesone.


El 7 de agosto de 1991 el Dr. Eduardo Charreau fue designado para integrar la terna administradora.
El 13 de febrero de 1992 la Dra. Julia Uranga presentó su renuncia al cargo directivo y el 20 de febrero los miembros restantes de la Junta Directiva, designaron al doctor Alejandro De Nicola como miembro de la Comisión Administradora.

El 4 de septiembre la Inspección General de Justicia aprobó la reforma de los estatutos de la Fundación Instituto de Biología y Medicina Experimental, y el 27 de Noviembre, a fin de dar cumplimiento, el Consejo de Administración quedó constituido por los doctores Virgilio Gerardo Foglia (Presidente), Eduardo Hernán Charreau (Secretario), Alejandro Federico De Nicola (Tesorero), y los vocales doctores Alberto Baldi, José Lino S. Barañao y Damasia Becu-Villalobos.

Al fallecer el doctor Virgilio G. Foglia (15 de julio de 1993), último miembro fundador del Instituto, el Conicet designa a los doctores Eduardo H. Charreau y Alejandro F. De Nicola, como Director y Vicedirector respectivamente del Instituto con el propósito de mantener la vigencia del convenio entre ambas instituciones.

La posibilidad de favorecer la participación institucionalizada del sector científico tecnológico en el asesoramiento al sector productivo de bienes y servicios, públicos o privados, en la selección y adaptación de tecnología disponible y en la transferencia de los resultados de la investigación, se hizo posible mediante la designación del Instituto como Unidad de Vinculación Tecnológica realizada por resolución 314 de la SETCYP del 12 de julio de 1993.

El 23 de diciembre de 1994 se renovó el Consejo de Administración, quedando constituido por los doctores Eduardo Hernán Charreau (Presidente), Alejandro De Nicola (Secretario), Alberto Baldi (Tesorero), José Lino S. Barañao, Damasia Becú-Villalobos y Juan Carlos Calvo como vocales.
Este consejo de administración integrado por 6 miembros de la unidad, 3 permanentes y 3 renovables, fue cambiándose cada 2 años como figura en su estatuto.

En virtud de la designación del Dr. Eduardo H. Charreau como Presidente del Directorio del CONICET (DECRETO No. 255/2002 del 8 de febrero de 2002 del PEN) pasó a desempeñarse en el cargo de Presidente de la Fundación IBYME el Dr.Alejandro F. De Nicola.

El 11 de diciembre de 2002, se sumó al Consejo de Administración la Dr. Claudia Lanari. En oportunidad de la renovación parcial del directorio el Dr. Juan Carlos Calvo fue reemplazado por la Dra. Patricia Cuasnicú, manteniéndose el resto de los integrantes en sus cargos.

El 21 de septiembre de 2005 se inauguraron 11 laboratorios en el ala Houssay de la planta baja del edificio más antiguo de Obligado 2490.

Durante el año 2006, se continuó con la remodelación del Instituto agregando nuevos y más modernos laboratorios, que pudieran alojar equipos de alta tecnología, debido a la próxima incorporación de los grupos dirigidos por los doctores Gabriel Rabinovich y Norberto Zwiner, en lo que fuera el espacio de la antigua biblioteca. También se procedió al inicio de la construcción de un nuevo edificio destinado a la biblioteca con el aporte de la Fundación Sales.

Desde sus orígenes, la biblioteca del IBYME fue un ámbito de referencia a nivel regional. Su reconstrucción bajo normas internacionales de calidad, se llevó adelante durante los años 2008 y 2009. Cuenta con una amplia zona de lectura, espacio multimedia con 16 puestos de trabajo, así como un auditorio con amplias posibilidades.

El fondo bibliográfico está especializado en el área de fisiología, endocrinología, biología molecular, reproducción, genética, cáncer, inmunología y neurociencias, y una sección especial de ejemplares únicos en su género pertenecientes a la Biblioteca personal del doctor Bernardo Houssay.
En abril de 2008, regresa a la Dirección del IBYME el Dr. Eduardo Charreau, luego de cumplir con su designación como presidente del Directorio del Conicet (2002 – 2008) y en diciembre del mismo año, se renuevan los miembros del Directorio, finaliza su mandato la Dra. Victoria Lux-Lantos y se incorpora el Dr. Juan Carlos Calvo.

El año 2008 fue el año de las obras del IBYME. Se comenzó con la construcción de 2 nuevos pisos para laboratorios sobre la calle Obligado, nuevos espacios que alojarán a 16 flamantes laboratorios. También se llevó adelante la obra de ampliación del bioterio, hoy con 320m2, el doble de espacio, para alojar sus especies (Ratones,Ratas y Hamsters). Cuenta con 6 salas de animales, 4 salas de cirugía y 1 de luz invertida.

Luego de llamar a concurso abierto de antecedentes, finaliza su mandato como director del IBYME el Dr. Eduardo Charreau, y el 14 de septiembre de 2010, el Directorio de Conicet, por Resolución D. Nº 2511 designa a la Dra. Damasia Becu de Villalobos como Directora Regular. El Vicedirector designado es el doctor Gabriel Rabinovich. En diciembre de 2010 se constituye el actual directorio.

El Instituto ha crecido. Cuenta hoy con 384 miembros, entre investigadores, técnicos, becarios, estudiantes, profesionales, administrativos y consultores; que trabajan día a día siguiendo el legado de su fundador, para contribuir al desarrollo y progreso de la ciencia en nuestro país.

Comité de ayuda

ASI SE HIZO POSIBLE EL INSTITUTO DE BIOLOGIA Y MEDICINA EXPERIMENTAL

(agradecimiento a sus patrocinantes)

El IBYME nace en un momento de incomprensión e intolerancia en la vida político científica argentina. Pero también es cierto que el IBYME surgió del altruismo y la buena voluntad de gente comprometida con la Argentina. Ese sentido de solidaridad que siempre ha caracterizado a nuestra gente.

El lunes siguiente al viernes 16 de octubre de 1943, fecha en que Houssay es dejado cesante de la Universidad de Buenos Aires, recibió la visita de Migue Laphitzondo y Pablo Perlender que en su nombre y en el de Fernando Capdevile y Carlos Sauberan, todos en memoria de Juan Bautista Sauberan, ofrecían ayuda pecuniaria para que Houssay y sus colaboradores prosiguieran con entera libertad las investigaciones que estaban realizando, en vista que haban quedado privados de trabajo. Creían de esa forma servir al país.

Quedaba creado así el primer Comité de Ayuda que al poco tiempo en la práctica quedó incorporado como organismo de cooperación interno del IBYME. Alejandro Menendez Behety, Joaquin S. de Anchorena, Marcelino Herrera Vega, Pedro Baliña, Jorge M Bullrich se incorporaron posteriormente y ayudaron a consolidar el financiamiento de las actividades del reciente creado Instituto. También desde el exterior, la ayuda en forma de subsidios para investigación u ofrecimientos de trabajo llegaron sin pausa. Severo Ochoa, fue intermediario clave en la canalización de la misma.

Entre otras, una muy importante lo constituyó la creación del Committee on Houssay Journal Fund cuya iniciación se debió a una muy activa y pizpireta becaria canadiense de 22 años que al enterarse en Chile de las penurias que estaba pasando Houssay, imploró al Profesor de Fisiología de Berkeley, California, Herbert H. Evans (descubridor de la hormona de crecimiento) y admirador de Houssay, que hiciera algo por quien había sido su mentor en la Argentina. Me refiero a la Dra. Christiane Dosne Pasqualíni.
Evans, tomó la petición y acompañado por el fisiólogo Williams B. Cannon de Harvard, el neurólogo John F. Fulton de Yale y el cardiólogo Carl J. Wieggers de Cleveland organizaron los fondos que dieron origen a la financiación inicial de las publicaciones de la Biblioteca del reciente creado Instituto,

Testimonio elocuente sobre todo esto es la carta que el Dr Houssay le dirige desde Washington a un amigo en Buenos Aires. “…. Nos quieren hacer quedar y hasta ofrecen traer todo el personal de Buenos Aires si quiero… Los recursos son amplios, la gente amable, ávida para aprender, llena de conocimiento científico. Pero no olvido que mi vida esta consagrada a cosas casi imposibles, muchas de las cuales y otras inesperadas han ido llegando. Quiero dedicarme al desarrollo científico del país donde nací, me formé, tengo amigos, nacieron mis hijos, luché, aprendí, enseñé…”

Con el tiempo, la casona de Costa Rica 4185, resultó insuficiente. Las necesidades de espacio fueron apremiantes y otra vez, la colaboración público privada permitió lo anhelado. En 1959, el Ministerio de Asistencia Social y Salud Pública proporcionó a la Fundación un edificio mas amplio en la calle Vuelta de Obligado 2490 que permitiría la reubicación de de todos sus miembros y equipos y también de los investigadores del vecino Instituto dirigido por Luis Federico Leloir en Julian Alvarez 1719.
Gracias a un subsidio del Gobierno Nacional e innumerables donaciones privadas canalizadas a través del Comité de Ayuda se logró terminar de arreglar las instalaciones.
Fue la época de apogeo del comité y a los fines del relato histórico registro sus miembros:

Mario Hirsch, Rodolfo Hirsch, Joaquin S. de Anchorena, Hector I. Astengo, Raúl y Alberto Baliña, C. Enrique Biota, Armando Braun Menendez, Adolfo Bullrich, Jorge Bullrich, Enrique F. Capdevielle, Fernando M. Capdevielle, Maria Escalada de Diaz Velez, Alberto Duhau, Faustina Duhau, Alberto Dumas, Carlos Dumas, Elena Schindler de Dumas, Alejandro Dussaut, Jorge Alberto Dussaut, Alejandro Dussaut(h), Florencio Escardó, Escr. Recondo, Gotilla y Alonso, Vitali Eskenazi, Estancias Mauricio Braun Ltda.. Estancia Puerto Velaz S.A., Ferretería Francesa S.A com. Ind.. Inm. y Fin., Carlos Lgradjean, Mercedes de Guerrico, Marcelino Herrera Vega, Roberto Kahn Sriber, Enrique R. Kay, La FrancoArgentina Cía, de Seg.S.A., La Franco Argentina Cía de Capitalización S.A., La Martona S.A. Martha Chovet de Lapphitzondo, Lutz Ferrando y Cia., Josefina Diaz Velez de Madariaga, Maria Eugenia Diaz Velez de Mathon, Horacio Mignaquy, Honorio F. Mollet, Alfredo G. Mulcahy, Pablo Perlender, Ernesto Pueyrredon, Pedro Roth, Julia Bulrich de Saint, Carlos Sauberán, Maria Teresa Dumas de Schindler , Sociedad Bordeu, Sud America Cia. de Seguros de Vida, Termas Villavicencio S.A., Angel Velaz y Cia. Lda., Jose M. Zubizarreta.

Sin pertenecer al Comité de Ayuda realizaron importantes contribuciones: Agar Cross y Cía., Josefina Menendez de Braun, Compañía General de Asfaltos, Compañía General de Combustibles, Maria Juana Devoto, José B Devoto, Duperial, Midlandtex S:A:, Shell Argentina Ltda., Jose María Bustillo, Luisa Devoto de Bustillo, Enrique B. del Castillo, Teresa P. de del Castillo, Eduardo Coll Benegas, Casa Benegas Hnos., G:F:Fromm,.C.P. del Campo de Hachen, Carmen G. de Palacios , Moisés Schere, E.R.Squibb & Sons Argentina S.A., Laboratorios Lederle, Armour Research Laboratorios, Atanor, Roger Balet (Bazar Dos Mundos), C.F.Boehring & Soehne, Ciba Productos Químicos S:A, Compañía Argentina de Levaduras, Cristalería Maiboglas S:A., Cristalería Rigolleau, Elea, Farbwerke Hoechst AG., Gador y Cia, Laboratorio Glaxo, Laboratorio Lepetit, Laboratorios Lutetia, Laboratorios Roemmers, Productos Lederle Inc Elli Lilly &Co., Merck (USA), Merck Química Argentina, H.Millet, Molinos Rio de la Plata S.A., Organón S.A., Guillermo Padilla Lda., S. Padros y Cía.,Panificación Argentina S.A., Parke Davis y Cía., Pirelli S.A., Primera Compañía Argentina de Fermentos, Química Estrella, Química Schering Mexicana, Refinería de Maiz S:R:L:. Rhone Poulenc (Roída), Roche, Saint Hnos S.A., Química Schering, Schering Corporation, E.R. Squibb & Sons (USA), Sterling Winthrop Research Laboratorios, U.S. Vitamin Corporation, The Wilson Laboratorios, The Upjohn Company , Unifa y diversas personas que guardaron el anonimato.

En el año 1959 la Universidad de Buenos Aires considera al IBYME instituto de su competencia y comienza a contribuir, asignando a su presupuesto nueve cargos rentados para personal científico y técnico, todos con dedicación exclusiva y una partida para inversiones.

A partir de 1961 el apoyo del Gobierno Nacional comienza a ser más notorio. El reciente mente creado CONICET concedió un importante subsidio para construir y habilitar dentro de la Fundación IBYME el Laboratorio de Biología del Cáncer. Los Institutos Nacionales de la Salud donaron importantes equipos (microscopio electrónico, ultracentrífuga etc) y la Fundación Guggenheim concedió un fondo importante para ayudar a la obra científica del Instituto.

La década del 70 encuentra al Instituto con una crisis de crecimiento producida por la incorporación de jóvenes investigadores que retornaban al país. A medida que el CONICET aumentaba su liderazgo la participación privada del Comité de ayuda disminuía. La Fundación Cherny asume allí un nuevo rol protagónico y aporta subsidios para investigación y fondos para la adecuación de nuevos laboratorios (laboratorio de Esteroides) como así también una valiosa contribución para el sostenimiento del Instituto. Los Laboratorios Lederle, el British Council, la Dirección de Relaciones Culturales y Técnicas del Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia, los Laboratorios Mollet S.A.C.e I, la casa Bayer Leverkusen, Roída Argentina S.A , los Laboratorios Lepetit, aportan las partidas especiales para mantener y adquirir publicaciones científicas del CONICET, mantuvieron la biblioteca.

En 1973 el IBYME pasa a ser instituto de doble dependencia del CONICET siendo éste desde entonces su principal sostén.

La década del 80 encontró nuevamente al Instituto limitado en espacios y presionado por una generación de jóvenes que crecían, acompañando al conocimiento del siglo. Fue entonces cuando el CONICET y la cooperación efectiva de un nuevo Comité de Ayuda coordinado por el Dr Jorge Blaquiier, por entonces investigador del Instituto y artífice de lo logrado, y la invalorable colaboración de los señores Federico Amadeo, Fredy Cameo, Sergio Inaudi, Mario Piñeiro, Oscar Puiggrós y Mario Vazquez hicieron posible la ampliación edilicia inaugurada en1983.

Una madrugada de enero de 1985, la fuerza incontenible del agua, como consecuencia de un temporal, arrasó con instalaciones, equipamiento y protocolos de gran parte del IBYME. Los miembros del Instituto acompañados con la ayuda de donantes y del CONICET, reconstruyeron lo dañado y continuaron trabajan con el entusiasmo de siempre quizá en forma inconsciente para que sea verdad el postulado de los fundadores “La mejor manera de convencer a los demás es predicar con el ejemplo”.

Una década más tarde, la posibilidad de favorecer la participación institucional del sector científico tecnológico en el asesoramiento al sector productivo de bienes y servicios, sean públicos ó privados, en la selección y adaptación de tecnologías disponibles y en la transferencia de los resultados de la investigación, la Fundación IBYME fue propuesta y considerada (1993) por la Secretaría de Ciencia y Tecnología, como Unidad de Vinculación Tecnológica, primera UVT registrada al amparo de la ley de Transferencia de Tecnología. Desde entonces, han sido múltiples los convenios (Beta, Biosidus, Novartis, Pérez Companc, Oncomed , Inmunotech, Laboratorios Richet S.A., Cassará ), proyectos y servicios, realizados y lo recaudado utilizado para colaborar con el crecimiento de la institución supliendo en parte la carencia de un Comité de ayuda.

El IBYME creció en espíritu y en obras. En la actualidad 86 investigadores de carrera, 104 becarios ,367 técnicos, 46 pasantes, 19 consultores y administrativos y 15 auxiliares de servicios, (316 en total) componen el plantel de trabajo. Cuarenta y siete miembros del IBYME realizan docencia de grado y postgrado en universidades Argentinas ocupando 17 de ellos las posiciones académicas más destacadas de nuestro sistema universitario.

El incremento de recursos humanos, sin duda debido a una agresiva política nacional al respecto, han llevado al IBYME a una nueva crisis de infraestructura.
Así, una ves más, la colaboración público privada entre el CONICET, el Mincyt y las Fundaciones Sales, Bunge y Born, Biblioteca Central de Medicina, IBYME, Cherny y aportes desinteresados de particulares como los del empresario Jorge Ferioli, y las señoras Silvia Ostry de Ferioli, Raquel Oddone de Ostry, Patricia y Emilse Ostry y María Elvira Varela, se ha logrado edificar alrededor de 2500 metros cuadrados cubiertos de áreas destinadas a biblioteca, nuevos laboratorios y servicios, evitando una nueva emigración y permitiendo repatriar a 8 investigadores y lograr la expansión natural interna de otros tantos grupos que crearán unidades de investigación independientes.

Dr. Eduardo Hernán Charreau
Presidente
Fundación IBYME

Laboratorios
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